Mallplaza 2020: relaciones y experiencias con sentido

Cliente: Mallplaza

Pensar y adelantarnos a las tendencias socio culturales y políticas de los próximos diez años y el impacto que tendrían sobre la vida urbana y la industria de los centros comerciales, fue el desafío que Mallplaza nos planteó durante 2011.

Una larga relación de trabajo iniciada a mediados de los años 90’s, nos daba la cercanía necesaria para mirar la evolución de la marca y de la industria, y desde ahí vislumbrar cómo los nuevos fenómenos sociales provocarían transformaciones en las relaciones sociales y en el uso y disfrute de los centros comerciales.

Para ello, invitamos a un grupo de expertos a reflexionar sobre diferentes temas que nos parecían claves para entender el rol que Mallplaza asumiría de cara al futuro: sustentabilidad, cultura, consumo y urbanismo.

El proceso de reflexión – que consideró talleres, conversatorios e investigación prospectiva- dio como resultado el Decálogo 2020 en el cual se entendía que los centros comerciales de las próximas décadas debían transformarse en espacios urbanos, gestionados privadamente, pero con vocación pública, integrados a sus entornos, que invitaran a vivir experiencias y donde la sustentabilidad fuera un eje prioritario.

Parte de las nuevas definiciones relevaron la necesidad de ver al consumidor como ciudadano, así como el rol del centro comercial como un actor y desarrollador de vida urbana, entregando espacios que acogieran las relaciones humanas, que promovieran el tiempo colectivo y que ofrecieran espacios diversos y de co-creación.

Estos principios inspiraron a la compañía en diversas definiciones estratégicas, incluyendo el desarrollo de Mallplaza Egaña, el primer centro comercial sustentable de Sudamérica inaugurado en 2013 y premiado en 2016 como el mejor centro comercial sustentable del mundo por el Consejo Internacional de Centros Comerciales en Estados Unidos.